Comprueba al instante si un RFC es correcto. Verificamos su formato y su dígito verificador con el algoritmo del SAT, para detectar errores de captura. Es gratis y no hay que escribir ningún código de imagen.
Cómo validar un RFC en 3 pasos
Para saber si un RFC es correcto, escribe la clave completa en el validador de esta página y pulsa el botón. El resultado aparece de inmediato, sin código de imagen y sin crear ninguna cuenta:
Escribe el RFC completo. Son 13 caracteres si es de una persona física y 12 si es de una empresa, sin espacios, guiones ni acentos.
Pulsa "Validar RFC". No hay que registrarse ni escribir un código de imagen.
Lee el resultado. Te decimos si la clave está bien formada, si su dígito verificador coincide y si se trata de una persona física, una empresa o un RFC genérico.
La comprobación tarda menos de un segundo porque se hace con el algoritmo oficial, no consultando un servidor externo.
Qué comprueba esta validación (y qué no)
Validar un RFC puede significar dos cosas distintas. Conviene tener clara la diferencia, porque de ella depende a dónde tienes que ir:
Validación de estructura (lo que hacemos aquí): confirma que el RFC está bien formado y que su dígito verificador es correcto. Sirve para detectar errores de captura antes de usar un RFC en una factura o un trámite, y es instantánea.
Validación ante el SAT (lo que hace el validador oficial): confirma que el RFC existe, está registrado y vigente en la base de datos del SAT, e incluso que el nombre y el código postal coinciden. Eso solo puede hacerlo el SAT.
Las dos comprobaciones se complementan. La estructural atrapa el error más común de todos, que es un carácter mal escrito, y no te hace salir de esta página. Si necesitas la comprobación oficial, por ejemplo para validar a un proveedor antes de facturarle, entra al Validador de RFC del portal del SAT, que consulta directamente sus registros.
Validar, verificar o checar un RFC: la diferencia que sí importa
Validar, verificar, checar o revisar un RFC se usan como sinónimos en el día a día, y en la práctica lo son. La diferencia que de verdad cambia el resultado no está en el verbo, sino en qué quieres comprobar:
Lo que quieres saber
Dónde se resuelve
Qué necesitas
Si un RFC está bien escrito
Aquí, al instante
Solo el RFC
Si una persona o empresa está inscrita ante el SAT
Portal del SAT
El RFC y resolver un código de imagen
Si el RFC, el nombre y el código postal coinciden para facturar
Es frecuente llegar buscando "verificar si estoy registrado en el RFC" cuando en realidad lo que hace falta es lo último de la tabla: saber cuál es tu clave. Si ese es tu caso, calcúlala con tus datos y no necesitas ningún trámite.
Cómo está formado un RFC válido
Antes de validar conviene saber qué se está validando. Un RFC no es una cadena arbitraria: cada bloque tiene un origen y una longitud fija.
Bloque
Persona física
Persona moral (empresa)
Letras iniciales
4: primera y primera vocal interna del apellido paterno, inicial del materno e inicial del nombre
3: tomadas de la razón social
Fecha
6 dígitos: año, mes y día de nacimiento (AAMMDD)
6 dígitos: fecha de constitución
Homoclave + dígito verificador
3 caracteres (2 + 1)
3 caracteres (2 + 1)
Total
13 caracteres
12 caracteres
De los tres caracteres finales, los dos primeros distinguen entre personas con datos parecidos y el último es el dígito verificador. Un RFC al que le falten caracteres, que traiga una fecha imposible como el mes 13, o cuyo dígito final no cuadre, no pasa la validación.
El último carácter del RFC es el dígito verificador y no es arbitrario: se calcula a partir de los doce caracteres anteriores con el algoritmo módulo 11 que publica el SAT. El procedimiento es siempre el mismo:
A cada carácter del RFC se le asigna un valor numérico según una tabla oficial, en la que los dígitos, las letras, la Ñ y el símbolo & tienen su propio número.
Cada valor se multiplica por un peso que depende de su posición: 13 para el primer carácter, 12 para el segundo, y así hasta 2.
Se suman todos los resultados y se toma el residuo de dividir esa suma entre 11.
Ese residuo determina el dígito final: si da 0 el dígito es 0, si da 1 el dígito es la letra A, y en cualquier otro caso es el resultado de restar el residuo a 11.
Gracias a esto, si alguien escribe mal una sola letra o un solo número, el dígito verificador deja de coincidir y el error queda a la vista. Es exactamente la comprobación que hace esta herramienta, y por eso puede decirte que un RFC está mal sin necesidad de consultar al SAT.
Tiene un límite que conviene conocer: el dígito verificador detecta errores, no suplantaciones. Un RFC inventado que por casualidad cumpla la regla dará "válido" en cualquier validador estructural, incluido el nuestro. Para saber si además existe, la consulta es la del SAT.
Los errores más comunes al capturar un RFC
Cuando un RFC no pasa la validación, casi nunca es porque la clave esté mal asignada: es porque se copió mal. Estos son los tropiezos que vemos una y otra vez:
Espacios y guiones de más. Al copiar el RFC desde un PDF o un correo se arrastran espacios invisibles, incluso en medio de la clave. El RFC no lleva espacios, guiones ni puntos.
Confundir el cero con la letra O. Pasa sobre todo en la fecha y en la homoclave. En la parte de la fecha siempre son dígitos, nunca letras.
Confundir el 1 con la I y el 5 con la S. Mismo problema, y es la causa típica de que el dígito verificador no coincida aunque el RFC "se vea bien".
Escribirlo con acentos. Un apellido como Pérez aporta la letra E al RFC, no É. El RFC solo admite letras sin acento, la Ñ y el símbolo &.
Copiarlo desde un chat con fuentes decorativas. Ciertos tipos de letra que se usan en redes sociales parecen el alfabeto normal pero son caracteres distintos, y hacen fallar cualquier validación. Si lo copiaste de ahí, vuelve a escribirlo a mano.
Dejar fuera la homoclave. Un RFC de 10 caracteres no está mal escrito, está incompleto: le faltan los tres caracteres finales que asigna el SAT.
Si tras revisar todo esto el dígito verificador sigue sin coincidir, lo más probable es que el RFC que tienes anotado no sea el correcto. En ese caso puedes calcularlo de nuevo con tus datos y comparar.
RFC genéricos: XAXX010101000 y XEXX010101000
Hay dos claves que aparecen en miles de facturas y que no pertenecen a nadie:
XAXX010101000 es el RFC genérico para el público en general. Se usa cuando se factura a un cliente nacional que no proporciona su RFC.
XEXX010101000 es el genérico para residentes en el extranjero.
Los dos son oficiales y válidos para facturar, pero no siguen la regla del dígito verificador, así que un validador estructural estricto los rechazaría por error. El nuestro los reconoce y te avisa de que se trata de un RFC genérico en lugar de marcarlos como incorrectos.
Validar tu propio RFC
Si lo que quieres es confirmar que tu RFC es el correcto, tienes dos formas simples:
Descarga tu Constancia de Situación Fiscal, donde aparece tu RFC oficial completo con homoclave. Es el documento que pide cualquier empresa para facturarte.
¿Tienes tu CURP a la mano? También puedes obtener tu RFC a partir de la CURP, que es el camino más corto si no recuerdas cómo se escribe exactamente tu nombre en los registros oficiales.
Validar muchos RFC a la vez
Si manejas listas de clientes o proveedores y necesitas comprobar muchos RFC, el SAT ofrece una validación masiva que permite subir un archivo con hasta 5 mil registros y verificarlos contra sus propios datos. Es lo más práctico para empresas que emiten facturas en volumen y necesitan que el RFC, el nombre y el código postal del receptor coincidan con su constancia, que es un requisito del CFDI 4.0.
Nuestro validador está pensado para el caso contrario: comprobar una clave al momento, sin trámite y sin salir de la página.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si un RFC es válido?
Un RFC es válido en su estructura si tiene el formato correcto (4 letras para persona física o 3 para empresa, 6 dígitos de fecha y 3 de homoclave) y si su dígito verificador coincide con el cálculo oficial. Nuestro validador comprueba ambas cosas al instante. Para confirmar además que el RFC existe y está activo ante el SAT, usa el Validador de RFC del portal del SAT.
¿Validar el RFC aquí confirma que existe en el SAT?
No. Nuestra validación es estructural: detecta errores de captura y confirma que el RFC está bien formado. No consulta la base de datos del SAT, así que no dice si la persona está registrada o activa. Esa comprobación solo la hace el SAT.
¿Validar, verificar y checar un RFC son lo mismo?
En el uso diario sí, las tres palabras se usan para lo mismo: comprobar que una clave sea correcta. La diferencia real no está en el verbo sino en qué se comprueba. Una cosa es revisar que el RFC esté bien escrito, que es lo que hace esta página al instante, y otra distinta es confirmar que esa persona esté inscrita ante el SAT, que solo puede responderlo el propio SAT en su portal.
¿Para qué sirve el dígito verificador?
Es el último carácter del RFC. Se calcula con los doce caracteres anteriores mediante el algoritmo módulo 11. Su función es detectar errores: si te equivocas al escribir una letra o un número, el dígito verificador casi siempre deja de coincidir, y así se sabe que el RFC está mal capturado.
¿Por qué un RFC genérico aparece como especial?
Los RFC genéricos XAXX010101000 (público en general) y XEXX010101000 (extranjeros) son claves oficiales asignadas por el SAT que no siguen la regla del dígito verificador. Son válidos para facturar, pero no pertenecen a una persona.
¿Un RFC con Ñ o con signos raros es inválido?
La Ñ es válida y aparece en los RFC de quienes tienen una Ñ en su nombre o apellido, y el símbolo & se usa en el de algunas empresas. Lo que no forma parte de un RFC son los espacios, los guiones ni los acentos. Si tu RFC trae un espacio o un guion porque lo copiaste de un documento, quítalos antes de validarlo.
¿Cómo valido el RFC de una empresa?
Igual que el de una persona, escribiéndolo completo en el validador. El RFC de una persona moral tiene 12 caracteres en lugar de 13: tres letras tomadas de la razón social, la fecha de constitución y la homoclave. Nuestro validador reconoce los dos formatos y te dice de cuál se trata.
¿Cómo valido muchos RFC a la vez?
Para validar listas grandes, por ejemplo de tus proveedores, el SAT ofrece una validación masiva que permite subir un archivo con hasta 5 mil registros y comprobarlos contra sus propios datos. Es el medio recomendado para empresas que emiten muchas facturas.